martes, 12 de marzo de 2019

implicar’ (involvere) en la definición “cómo la implicación de la existencia en la esencia la presencia inmanente de una causa o de una razón, intrínseca a dicha esencia, y que nos la hace conocer.”. Es por.si esta primera definición el modelo de inteligibilidad de lo real. O es “el origen de la incomprensibilidad de la forma idealista de. Dios” o.en una fórmula “el modelo mismo de la inteligibilidad integral de lo Real: Acaso "Dios" afirma absolutamente su causa (o su razón) en la infinidad infinita de sus efectos y en cada una de sus expresiones"o esto siempre y en cuanto otorgemoslo las susodichas atribuciones por incompresibilidad del.todo. Esto es, al comenzar por esta definición, y no por la de sustancia, se inicia el recorrido tal y como el filósofo puro lo entiende más no como precepto conceptual surgido del.constructivismo e  impone aquello de que se ha de pensar adecuadamente. De este modo, quedan entretejidas dos posiciones, por una parte, la auto-posición de lo real y, por otra, la vía de conocer lo real, esto es, por medio de causas. En otras palabras incito al lector a pensar así, es decir, de una vez, a avanzar con en el camino sin comienzo ni fin que es el del movimiento autónomo de la producción de lo real; producción también de las ideas que no son ideas verdaderas si un surgir del campo.subjetivo y que no debemos aseverar que porque son antes que nada verdaderas ideas si no es que partimos de.la.comprension de la nada , o lo real mismo, tal como se constituye en por el atributo Pensamiento”. Hay que observar claramente la transposición de lo que anteriormente explicitó respecto de la definición realizativa o genética al movimiento de lo real mismo. Con la práctica del pensar puesta en marcha, in media res, comienza la Ética, con la afirmación intrínseca de lo real antes de dar paso al despliegue y esto se lleva a cabo sosteniendo una (auto)-producción causal. La defensa del conocimiento causal , es de si a si , la ausencia de misterios y de milagros, es la defensa de que podemos conocer, de que el ser humano, desde su finitud, puede y, en términos de su propia utilidad, debe conocer. El paso que señalo es esencial para entender la importancia de la concepción y de cuál es su presupuesto básico para hablar con toda seguridad sobre la intelección adecuada de lo real. Este presupuesto, como ya he señalado, no es otro que la no problematicidad de la existencia: la Naturaleza es y nosotros somos parte de ella, esta se expresa incesantemente en la experiencia más ordinaria e inmediata e incluye, sencillamente, todo. Hay que partir y acercarse a el cuestionamiento de lo real como ilusorio, falso por transitorio, por lo menos en este punto,cualquier tipo de idealismo de corte “platónico” o vedántico, donde la realidad que se nos aparece y que conocemos mediante los sentidos no es más que ilusión o error. no formar parte de la “historia de un error”. En vez de tender hacia un idealismo que desvirtúe la experiencia física y sensorial, tenemos que objetividad y ampliar la noción misma de lo real o la Naturaleza y no cayendo en los teleológicos del constructivismo de.esa ontologia.de "dios"que partieron desde la.raigambre metafísica aristotélica para que incluya en sí la realidad efectiva de las ideas. phd.MM.LUIS ALBERTO CORONEL HOHENSTAUFEN .............Unraveled les mystères émiettement et holistique égrégore TOUS DES SYNERGIES à la résurrection de la réalité........................《le bien se trouve toujours dans une certaine plénitude d’être tandis que le non-être absolu ou relatif, la destruction de l’être à quelque degré ne peuvent jamais, comme tels, constituer un bien ou une fin》..........Lo cierto es que Aristóteles llama a las partículas elementales ousíns, considerando, pues, que eran para Demócrito la única realidad substancial, las verdaderas entidades. Simplicio, en su comentario al De caelo aristotélico, argumenta que, al identificar la génesis con la jlnkrisis (combinación) y laphthorá con la diákrisis (disolución), Demócrito reduce de hecho el cambio sustancial a alteración cualitativa (alloíosisj: 25-35).Aristóteles insiste y menciona la importancia de apelar a la causalidad final a la que se subordinarían las otras causas. Así, podemos decir que la causalidad final es una de los temas centrales de la biología aristotélica junto con el interés clasificatorio. Como ya se ha dicho, el principio teleológico es uno de los rasgos más destacados de la filosofía aristotélica. Aristóteles emplea la explicación teleológica para explicar el proceso de formación de los distintos seres vivos a nivel ontogenético, para dar razón de su morfología y fisiología, para explicar su comportamiento. Obsérven que todas estas cuestiones se abordan hoy en día desde el concepto de función. Hay que añadir además que la explicación de la conducta puede hacerse tanto desde una perspectiva que incluya la deliberación tal como sucede en la conducta moral, como desde una perspectiva que la excluya, tal como sucede en los comportamientos estereotipados de muchos organismos. El principio de finalidad aristotélico se refiere a ambas clases de conductas. El análisis de los argumentos en defensa de la teleología Todos los argumentos teleológicos que presenta Aristóteles van dirigidos en contra de las explicaciones materialistas de los fenómenos naturales. En este sentido Aristóteles también se une a la crítica de Platón al materialismo que aparece reflejada en la segunda navegación del Fedón en el que Sócrates-Platón argumenta duramente contra las tesis materialistas. En efecto lo catalogado como.el gran hallazgo de Aristóteles frente a sus predecesores fue la causalidad final. Así lo expone en el libro A de su Metafísica en la que presupone y hace referencia a lo tratado en el libro B de la Física. Y con ello 《pretendía haber completado el esquema explicativo de la realidad》léase bien pretendía tiempo espacio histórico funcional . La causalidad es un principio explicativo en tanto que da respuesta a un porqué. Así, explicar un fenómeno determinado implica establecer un trasfondo causal que permita dar razón del mismo . Sin embargo, el concepto de causalidad no es unívoco, Aristóteles identifica cuatro sentidos del término «causa». Las famosas cuatro causas tratan de dar razón de lo real en tanto que substancia o entidad. Cualquier respuesta a un determinado porqué remitirá, al menos, a una de las cuatro causas que a continuación señalo.En este sentido se dice que es causa aquel constitutivo interno de lo que algo está hecho, como por ejemplo, el bronce respecto de la estatua o la plata respecto de la copa, y los géneros del bronce o de la plata. En otro sentido es la forma o el modelo, esto es, la definición de la esencia y sus géneros asi como la causa de una octava es la relación del dos al uno, y en general el número, y las partes de la definición. En otro sentido otro es el principio primero de donde proviene el cambio o el reposo, como el que quiere algo es causa, como es también causa el padre respecto de su hijo, y en general el que hace algo respecto de lo hecho, y lo que hace cambiar algo respecto de lo cambiado. Y en otro sentido la causa es el fin, esto es, aquello para lo cual es algo, por ejemplo, el pasear respecto de la salud.» Aristóteles, Física II, 3 (194 b) Hoy sabemos que, en realidad, no existe sensación originaria o hermenéuticamente neutra, sino que el estímulo sensorial sólo es advertido tras la formación en la psique, merced a la experiencia, de algún tipo de trama o pauta asociativa (a modo de "interpretación'" espontánea) que hace que cobren sentido datos que, de otro modo, modificarían ciertamente nuestros órganos sensoriales pero de forma inconsciente o con un grado de conciencia insuficiente para registrarlos como sensaciones determinadas. Pero ello no obsta para que podamos distinguir la experiencia, por un lado, y el análisis reflejo de la experiencia (juicio), por otro. En todo caso, si trasladamos la "bifurcación" atomista al punto de transición experiencia-juicio, no empobrecemos la distinción, sino que la hacemos más precisa (y con el concepto de experiencia entendida como ese primer constructo espontáneo de la conciencia quizá permitimos incluso que la doxa parmenídea encuentre mejor acomodo en el esquema, pues la "opinión" también era probablemente para los griegos un constructo espontáneo, mediado socialmente.De lo dicho resulta que la naturaleza, primariamente y en el sentido fundamental de la palabra, es la entidad de aquellas cosas que poseen el principio del movimiento en sí mismas por sí mismas. En efecto, la materia se denomina naturaleza porque es capaz de recibir aquélla, y las generaciones y el crecimiento porque son movimientos que se originan de ella. Y ella es el principio del movimiento de las cosas que son por naturaleza, y, en cierto sentido, es inmanente en éstas, bien en potencia, bien en estado de plena actualización.» Aristóteles, Metafísica, V, 4 (1015 a 10 y ss).Ahora el concepto naturaleza Aristóteles lo entenderá como todo aquello que tiene un principio intrínseco de movimiento, es decir, que puede pasar de la potencia al acto, lo que, además, los diferencia de las entidades artificiales cuyo ser es derivativo. Y lo que tiene intrínsecamente un principio de movimiento es aquello que tiene una forma. Hay, pues, una primacía de la forma sobre la materia y con ella, de la finalidad como forma que manifiesta la plenitud del ser. Sólo tienen finalidad intrínseca las entidades naturales que deben ser entendidas como substancia (ousía) y que son un compuesto de materia y forma. Es importante recalcar la identificación de esta finalidad de la idea . Desde la cual el fin de algo es también su bien aquí hay que dilucidar que es el bien más de seguro no es la forma dogmática que se pretendio ensalzar desde.la.ontomogia teológica . No se olvide la proximidad y dependencia del texto que nos ocupa respecto de las ideas que al respecto sostuvo Platón tal y como han señalado Werner Wilhelm Jaeger o Ingemar Düring. "El átomo de Demócrito no es solo una forma de la intuición (idea), con arreglo a la cual hay que pensar el ente, no es sólo una entidad substancial como causa original de todas las cosas, sino que constituye también lo que Alexandre Kojève llama la 'realidad objetiva', la cual se halla intercalada como un tercer elemento entre la unidad desestructurada, arehi - homogénea y cerrada del eón parmenídeo y la pluralidad estructurada.para la visión griega del mundo, eso equivalía a la naturaleza ,ahora vean como somera forma de la idea la física de partículas,El.espin la partícula fotonica y el como desde la teoría del razonamiento recurriendo al ser cognitivo se habría camino la razón empírica desde la.amplitud del Ser en si ese ser desde este punto MI visión sostiene que no hay una contraposición entre logos y episteme desde un concebir cosmológico sin preconceptos dogmáticos filosofando recordando lo consabido su naturaleza comprendiendo uno de los mundos ..................Lo cierto es que Aristóteles llama a las partículas elementales ousíns, considerando, pues, que eran para Demócrito la única realidad substancial, las verdaderas entidades. Simplicio, en su comentario al De caelo aristotélico, argumenta que, al identificar la génesis con la jlnkrisis (combinación) y laphthorá con la diákrisis (disolución), Demócrito reduce de hecho el cambio sustancial a alteración cualitativa (alloíosisj: 25-35).Aristóteles insiste y menciona la importancia de apelar a la causalidad final a la que se subordinarían las otras causas. Así, podemos decir que la causalidad final es una de los temas centrales de la biología aristotélica junto con el interés clasificatorio. Como ya se ha dicho, el principio teleológico es uno de los rasgos más destacados de la filosofía aristotélica. Aristóteles emplea la explicación teleológica para explicar el proceso de formación de los distintos seres vivos a nivel ontogenético, para dar razón de su morfología y fisiología, para explicar su comportamiento. Obsérven que todas estas cuestiones se abordan hoy en día desde el concepto de función. Hay que añadir además que la explicación de la conducta puede hacerse tanto desde una perspectiva que incluya la deliberación tal como sucede en la conducta moral, como desde una perspectiva que la excluya, tal como sucede en los comportamientos estereotipados de muchos organismos. El principio de finalidad aristotélico se refiere a ambas clases de conductas. El análisis de los argumentos en defensa de la teleología Todos los argumentos teleológicos que presenta Aristóteles van dirigidos en contra de las explicaciones materialistas de los fenómenos naturales. En este sentido Aristóteles también se une a la crítica de Platón al materialismo que aparece reflejada en la segunda navegación del Fedón en el que Sócrates-Platón argumenta duramente contra las tesis materialistas. En efecto lo catalogado como.el gran hallazgo de Aristóteles frente a sus predecesores fue la causalidad final. Así lo expone en el libro A de su Metafísica en la que presupone y hace referencia a lo tratado en el libro B de la Física. Y con ello 《pretendía haber completado el esquema explicativo de la realidad》léase bien pretendía tiempo espacio histórico funcional . La causalidad es un principio explicativo en tanto que da respuesta a un porqué. Así, explicar un fenómeno determinado implica establecer un trasfondo causal que permita dar razón del mismo . Sin embargo, el concepto de causalidad no es unívoco, Aristóteles identifica cuatro sentidos del término «causa». Las famosas cuatro causas tratan de dar razón de lo real en tanto que substancia o entidad. Cualquier respuesta a un determinado porqué remitirá, al menos, a una de las cuatro causas que a continuación señalo.En este sentido se dice que es causa aquel constitutivo interno de lo que algo está hecho, como por ejemplo, el bronce respecto de la estatua o la plata respecto de la copa, y los géneros del bronce o de la plata. En otro sentido es la forma o el modelo, esto es, la definición de la esencia y sus géneros asi como la causa de una octava es la relación del dos al uno, y en general el número, y las partes de la definición. En otro sentido otro es el principio primero de donde proviene el cambio o el reposo, como el que quiere algo es causa, como es también causa el padre respecto de su hijo, y en general el que hace algo respecto de lo hecho, y lo que hace cambiar algo respecto de lo cambiado. Y en otro sentido la causa es el fin, esto es, aquello para lo cual es algo, por ejemplo, el pasear respecto de la salud.» Aristóteles, Física II, 3 (194 b).hoy sabemos que, en realidad, no existe sensación originaria o hermenéuticamente neutra, sino que el estímulo sensorial sólo es advertido tras la formación en la psique, merced a la experiencia, de algún tipo de trama o pauta asociativa (a modo de "interpretación'" espontánea) que hace que cobren sentido datos que, de otro modo, modificarían ciertamente nuestros órganos sensoriales pero de forma inconsciente o con un grado de conciencia insuficiente para registrarlos como sensaciones determinadas. Pero ello no obsta para que podamos distinguir la experiencia, por un lado, y el análisis reflejo de la experiencia (juicio), por otro. En todo caso, si trasladamos la "bifurcación" atomista al punto de transición experiencia-juicio, no empobrecemos la distinción, sino que la hacemos más precisa (y con el concepto de experiencia entendida como ese primer constructo espontáneo de la conciencia quizá permitimos incluso que la doxa parmenídea encuentre mejor acomodo en el esquema, pues la "opinión" también era probablemente para los griegos un constructo espontáneo, mediado socialmente.De lo dicho resulta que la naturaleza, primariamente y en el sentido fundamental de la palabra, es la entidad de aquellas cosas que poseen el principio del movimiento en sí mismas por sí mismas. En efecto, la materia se denomina naturaleza porque es capaz de recibir aquélla, y las generaciones y el crecimiento porque son movimientos que se originan de ella. Y ella es el principio del movimiento de las cosas que son por naturaleza, y, en cierto sentido, es inmanente en éstas, bien en potencia, bien en estado de plena actualización.» Aristóteles, Metafísica, V, 4 (1015 a 10 y ss).Ahora el concepto naturaleza Aristóteles lo entenderá como todo aquello que tiene un principio intrínseco de movimiento, es decir, que puede pasar de la potencia al acto, lo que, además, los diferencia de las entidades artificiales cuyo ser es derivativo. Y lo que tiene intrínsecamente un principio de movimiento es aquello que tiene una forma. Hay, pues, una primacía de la forma sobre la materia y con ella, de la finalidad como forma que manifiesta la plenitud del ser. Sólo tienen finalidad intrínseca las entidades naturales que deben ser entendidas como substancia (ousía) y que son un compuesto de materia y forma. Es importante recalcar la identificación de esta finalidad de la idea . Desde la cual el fin de algo es también su bien aquí hay que dilucidar que es el bien más de seguro no es la forma dogmática que senpret3ndio ensalzar desde.la.ontomogia teológica . No se olvide la proximidad y dependencia del texto que nos ocupa respecto de las ideas que al respecto sostuvo Platón tal y como han señalado Werner Wilhelm Jaeger o Ingemar Düring. "El átomo de Demócrito no es solo una forma de la intuición (idea), con arreglo a la cual hay que pensar el ente, no es sólo una entidad substancial como causa original de todas las cosas, sino que constituye también lo que Alexandre Kojève llama la 'realidad objetiva', la cual se halla intercalada como un tercer elemento entre la unidad desestructurada, arehi - homogénea y cerrada del eón parmenídeo y la pluralidad estructurada.para la visión griega del mundo, eso equivalía a la naturaleza ,ahora vean como somera forma de la idea la física de partículas,3l.espin la partícula fotonica y el como desde la teoría del razonamiento recurriendo al ser cognitivo se habría camino la razón empírica desde la.amplitud del Ser en si ese ser desde este punto MI visión sostiene que no hay una contraposición entre logos y episteme desde un concebir cosmológico sin preconceptos dogmáticos filosofando recordando lo consabido su naturaleza comprendiendo uno de los mundos ........TO READ AND TO LEARN AND TO DISCERN IS THE ONLY FEASIBLE INTENTION FOR WHOM ACTUALLY IT TRIES TO OUTLINE A THOUGHT THAT TO SPEAK OF ANALYZING AND YOU FORM IN DISMANTLE THE STRUCTURE AND CHANGE THE COURSE OF THE COMPOSITION OF THE IDEA; IT IS FOR IT WHY THE DOGMATISTS AND EXECUTORS AS WELL AS THE REPEATERS IS FAIRLY HIGH ;OF SPURS OF THE ONE WHO WILL BE; THEY ARE AFRAID SO DEEPLY OF THE REALITY THAT THE TRUTH SHUTS UP; AND THEY LIVE THROUGH OTHER HUNG OF BIG.En lo respectivo a la voz del silencio y la.muerte del diálogo interno;me refiero al sustento exponencial del yo donde muere para existir desimbuido de los cascarones : hay un transcurso del yo discursivo que aparece en la identidad psicológica y para que lleve dicho prefijo en inmanencia y dar cuenta de un esfuerzo por destituir la identidad que, según procesos objetivos, no depende directamente de la identidad de un sujeto. Tales procesos objetivos son aquellos que se producen a nivel de la imagen del pensamiento o sea del.pensamiento nómade o pensamiento del afuera) y a nivel del tiempo y del espacio; o sea el espacio-fuerza y tiempo-fuerza .Un transcurso esta constituido por el conjunto de fuerzas y elementos que permiten la transformación es pues el trance permanente de hacer una escogencia vital sin pasar por ninguna identidad o sea la composición de los cascarones. En este sentido, el transcurso como experiencia límite se convierte en figura paralela de la muerte del yo. La muerte del yo es la muerte de la identidad y la aparente armonía que la sustenta. Y también es la muerte del otro (en el vulgo 《la expresión y yo》. La transcursividad es una escogencia permanente de transformación, ligada a la muerte de la identidad y de la aparente armonía. Con el transcurso se vive el trance de una experiencia-límite. Es la experiencia de salvar lo insalvable, de hacer decir lo que no fue dicho, de acceder a lo inaccesible. Es la experiencia en la cual vive la aventura del afuera siendo uno en si desde su interiror o sea el exponente del inconciente llevado a la.plena conciencia. Puedo decirlo aún con mayor precisión si consideran la relación entre lenguaje y pensamiento: el límite el círculo de la tercera periferia es el lenguaje; el pensamiento se adentra más allá del lenguaje una vez que presiente que el lenguaje domesticado(esa representación historicista constructivismo de una suma de subjetivismos) es incapaz de decir aquello que no ha sido dicho. Desposeyendose del lenguaje, el pensamiento asiste a un grito filosófico: no se puede seguir pensando así, es necesario destituir la imagen del mundo atada a la identidad del sujeto de enunciación. Y vive entonces la experiencia límite: hay un fondo pulsional e intuitivo que toma por asalto tanto al discurso como al yo provocando transformaciones de la identidad.Se abre una separación creciente entre el habla y aquel que habla, con lo cual se asiste al tormento del sujeto de enunciación.el yo nacido se se disuelve causando tormentos psicológicos ante su descomposición ¿Dónde queda entonces la promesa occidental de la adquisición triunfal de una unidad subjetiva? Desde este pensamiento asistiremos más bien a un acontecimiento inesperado: a un lenguaje capaz de devenir por fuera del control de un sujeto que presume de autor o sea a una pregunta de origen nietzscheano《 cuando un gran pensador viene a la tierra, todo corre peligro. Es como si en una gran ciudad se hubiera desatado un incendio y nadie supiese qué está a salvo ni dónde acaba el fuego. El amor a la verdad es algo terrible y posesivo; es un incendio: los hombres llamados a buscar poder deben saber qué manantial de heroísmo brota de él 》 Desde la perspectiva abierta por la transcursividad se puede decir que quien habla no es un sujeto, no es un yo, no es no es un autor. Habla una dispersión, el desmoronamiento de la subjetividad en el interior de un lenguaje que la multiplica. De repente el discurso es invadido por una diversidad de enunciaciones entre las que se abren múltiples agrietamientos. En consecuencia el transcurso es la irrupción de enunciaciones-acontecimiento que al agrietar el yo implican su muerte.El transcurso procede del afuera, agrieta el discurso y vuelve al afuera. Pero no hay un agrietamiento fundamental; el transcurso es múltiple: se reparte y se agita entre los enunciados, las frases y las proposiciones. El es el vaciador clandestino; que toma funcionabilidad siendo una fuerza impersonal y preindividual. Pasa a ser él , cada enunciado, frase o proposición conteniendo en su interior un transcurso que continuamente perfora la arquitectura rígida de ese constructivismo. Talk inside es, entonces, dejar entrar el pensamiento del afuera .es por ende la única manera como puede irrumpir el pensamiento del afuera para desconstruir la domesticidad del lenguaje es silenciando el sujeto psicológico. Kant había establecido en la problemática de lo sublime una fuerza que interrumpía la armonía de la síntesis perceptiva y que parecía proceder de un fondo o caos. Kant plantea lo sublime como la percepción de una desarmonía entre las facultades de un sujeto. Sin embargo, el mismo Kant da pie para afirmar una desarmonía presubjetiva y preindividual que viene más allá de la suspensión del sujeto. Al hablar de la comprensión estética Kant “dice que ésta es la captación de un dinamismo, de un ritmo que escapa a toda medida racional de los fenómenosEn cuanto a los círculos herméticos acontece que se están desestructurando ;este sistema de sociedad convergente, que está en divergencia con sociedades de su entorno me refiero al acontecimiento de que aumentar cualitativamente la aceptación de individuos por razones del contexto de las IGUALDADES da por consecuencia lugar a una divergencia contextual capaz de desestructurar su convergencia interna. Al.ser introducidas las formas intermedias o mixtas: la desestructuración acontece por producirse la vía de intrusión, pero no ya de un grupo integrador, sino de grupos que van infiltrándose lentamente en la sociedad natural, o que acaso han sido introducidos en ellos abruptamente sea cuales fueron las causas primarias de tales;el ente egregoricos como cuerpo corpuscular de acción se debilita en su ectoplasma al perder el índice de la curvatura de magnitud por un aumento no exponencial del índice cuantitativoY cuando desde la metafísica se movió en el terreno del ser como nombre; se trató de explicar el ser se buscó una esencia suprema que explicara a las demás. El ser es.presentado como una simple maquinaria cuya pieza fundamental hay que buscarla fuera de si.misma.La diferencia ontológica no se establece entre ser y ente, sino entre el ente 《creado》 y el ente que lo causa dando paso a.una dicotomía dialectica irresoluta . Pese a la diferencia de naturaleza estamos en el ámbito cerrado del ente. La existencia como verbo permanece impensada. En Grecia, en Aristóteles la ουςια no está separada, como en Platón, de la cosa. Establece la distinción entre la sustancia y sus accidentes; estos últimos como una realidad derivada, ya que su ser consiste en pertenecer o ser en la sustancia. Esta sustancia es el sujeto, o el fundamento, de la cual se pueden predicar los accidentes, pero ella misma ya no es predicable. "Ουςια, en el verdadero, primitivo y estricto sentido de este término, es lo que ni es predicable de un sujeto, ni está presente en un sujeto; es, por ejemplo, un animal individual o un hombre individual. Otra manera de definir la sustancia es como aquello que tiene en sí mismo el principio del movimiento. Ahora estamos en un mundo diferente al de Platón, con Aristóteles "es algo real y totalmente dinámico, en el cual el ser ya no es mismidad, sino energía y eficacia. Ser es una palabra activa, ya sea el mismo acto de ser o el ser-blanco. Tal vez no se refiera Aristóteles a la existencia, pero sí a cosas existentes.Ciertamente Aristóteles define la actualidad como la existencia de la cosa , que el ser en acto es lo mismo que existir. Sin embargo, la existencia como tal, el ser como verbo, no fue tematizado por Aristóteles, ya que la verdadera realidad se encontraba en la sustancia, lo que la hace ser como tal. "Entre los diversos significados del ser, el primero es aquél en que significa lo que es y en el cual significa la sustancia.. Una vez que los sentidos nos confirman que la cosa existe se puede obviar tal hecho y pasar directamente al contenido de lo que está presente. Por lo tanto, en Aristóteles, qué es el ser es lo mismo que: ¿qué es la sustancia?. Lo que verdaderamente está en acto es la forma. La forma es el acto mismo por lo que la sustancia es lo que es. La forma es superior a la existencia. Estas formas son las esencias, originándose con ello la gran controversia de los universales a partir de que el verdadero ser del individuo no difiere del verdadero ser de la especie. Así que lo que yo soy en concreto y realmente no difiere con respecto a algo que no existe (el universal ). Pero si no le confirmo realidad al universal, ¿cómo sé que Friederick es un hombre si no tengo previamente la idea de hombre? Siguiendo con la inobjetualidad de la existencia, para Avicena ésta es un accidente. Según Averroes, esta idea de la existencia no casaba con la doctrina aristotélica, para el que un hombre, un hombre existente y hombre, son exactamente lo mismo. Algo que luego repetirá Kant con su afirmación de que la existencia no es un predicado real. La existencia, para Averroes, es un dato irrelevante frente al dato primario de la esencia (más sustancia y existencia son uno en acto irreductible); de ningún modo podía admitir la afirmación de Avicena de que "quod esse sit accidens eveniens quidditati". Que la existencia es un accidente que le acaece a la esencia. Si esto es así la esencia pierde su carácter atemporal de "haber ya sido", porque si, siguiendo a Avicena, el ser se ramifica en esencia y existencia, la esencia merece su título sólo cuando es actualizada como existente. Separada de su existencia se queda en un mero posible. Como la posición de Avicena contentaba a los teólogos, ya que entonces era preciso postular un Primero, un ser necesario, que hace pasar, actualizándolo, de la potencia al acto. Si la existencia es un accidente, vale decir, algo contingente, entonces será necesaria una causa primera. Para Averroes la imprecisión en la definición de existencia es lo que le hace rechazarla, ya que no se trata propiamente de ninguna de las categorías aristotélicas, ni es sustancia ni ninguno de los accidentes. Y si la admitiéramos como un accidente, no considerado por Aristóteles, se trataría de un accidente peculiarísimo, ya que así como podemos distinguir entre la cualidad y la cantidad en una sustancia, la existencia sería indistinguible y sin embargo un engorroso accidente que como una mancha de aceite se extiende por el complejo entramado de la sustancia. Las críticas de Averroes son exactamente las mismas que ha repetido siglos después el análisis lógico del lenguaje. "x es" no añade nada a la cosa. Es unafunción proposicional que será verdadera si hay una constante que sustituya a la variable x. Es *no expresa más que la realidad misma, "un hombre es" es lo mismo que "es un hombre", que meramente "hay un hombre". "Ser" sería una abstracción vacía a partir de "es", lo mismo que nos permitimos abstraer "humanidad" de "humano", o "humano" de "hombre". Sin duda se repiten los mismos argumentos de una y otra parte en esta batalla por la existencia. Pero si la existencia es la mera afirmación de la realidad actual, permanece en la oscuridad a qué me refiero con "realidad actual" o "la posición de una cosa" . Para Averroes la sustancia es una unidad cerrada de esencia y existencia. Pero, ¿no es esta solución una forma de eludir el problema, mareando la fantasmagórica de la existencia? Con respecto al orden de lo creado, las esencias avicenianas pueden estar en tres lugares: en las cosas, en la mente, o en sí mismas, es decir, ni en las cosas ni en la mente. "Avicena ha puesto las esencias en sí mismas, como si fueran ciertas realidades neutrales, flotando, por así decir, entre las cosas y las mentes.".Algo que irremediablemente me recuerda a Frege y su noción de sentido. La concepción de la esencia es férrea y determina la voluntad , mientras que en Duns Escoto si Dios crea lo hace libremente y por puro amor. Aún en el escotismo las esencias no obligan necesariamente. La esencia "hombre" estaría en la mente de Dios, pero no por ello se verá obligado a su actualización. Sólo por medio de su voluntad libre otorgará o no la existencia. Igualmente desde.esa.óptica la llamada creación es aquella esencia puesta en la existencia actual como decisión libre de Dios. Y asi ni en Escoto la existencia es algo separado de la esencia. "Una esencia existe justo en la medida en que es, y su existencia se define exactamente por el modo de ser que corresponde a esa esencia". Y la existencia no puede ser jamás principio de individuación, puesto que ella misma está ya determinada por la esencia. Si la esencia es idéntica al ser, y si cada ser tiene "esse" como esencia, entonces la existencia es sólo otra palabra para decir ser. Esencia y existencia se identifican.Como verán el predominio de la esencia es absoluto y llega a absorber el dato bruto de la existencia. En cuanto.a ello Escoto dice : "Simpliciter falsum est quod esse sit aliud ab essentia". Es sencillamente falso que el "esse" sea distinto de la esencia.Que la existencia es un escándolo filosófico se manifiesta claramente en la filosofía de Francisco Suárez, del que "se ha hecho responsable de la expansión de una metafísica de las esencias que profesa la desatención de las existencias como irrelevantes para su propio objeto. Es una doctrina esencialista en la que también la existencia está incluida en la esencia. Las esencias son reales en tanto que "aptae ad realiter existendum", aptas para la posibilidad de existir. La existencia es "un ser contraído". Con ello se quiere significar que el ser actual es un caso particular contraído del ser general. El ser real vuelve a ser una esencia que se actualiza. Aristóteles y Averroes coinciden en que "ser hombre" y "hombre" son la misma cosa. Esencia actual y existir es lo mismo. El ser actual es una esencia plenamente actualizada. Así que esa esencia actual o sea la actualidad de la esencia) no parece plantearle problemas. Como la cuestión no resuelta sigue estando en esa actualidad, se enfrenta a ella mediante argumentos de cierto indole analítico; así, al afirmar que "la existencia es un constitutivo formal de la esencia actual, como la personalidad es un constitutivo formal e intrínseco de la persona." El esencialismo total conlleva que la esencia de hombre es plenamente actual "qua" esencia. No obstante, tanto la esencia actual como la existencia no admitida requieren una explicación de su contingencia y en última instancia es si acaso el ente Dios el causante del paso de lo posible a lo actual? En lo absoluto "Las esencias posibles son seres eternos, y las esencias actualizadas son seres verdaderamente frutos del nuevo.cascarón protoformatico y por esto se hace a la cuestión de la existencia inevitable.Aqui surgen tanto Suárez, como Kant y tantos otros, rechaza la existencia porque es nada. Porque efectivamente no se puede preguntar qué es la existencia ya que ¡no es una esencia!, no es un ente, algo a la mano. Y esto puede conducirnos a identificarla con la nada en cuyo campo hay que preguntarse o cuestionarse es la existencia un derrotero y sólo se la.puede llamar de tal ante la. sublimación de la.sustancia Otro tanto ocurrirá con Descartes, para el que tampoco hay distinción alguna entre esencia y existencia. Llevado por su objetivo de certeza el ser de la conciencia, el "soy" del "pienso, luego soy" queda impensado. Se trataría de una distinción de razón o de una distinción modal del juicio, como más tarde en Kant .Al no haber un concepto claro y distinto, la existencia no es nada. O al contrario, a veces hay conceptos tan evidentes de suyo que no podemos aclararlos más, sopena de oscurecerlos.La explicación esencialista de la existencia continúo al decir El ser es lo que puede existir y consecuentemente, aquello con lo cual la existencia no es incompatible. (Ens dicitur quod existere potest, consequenter cui existentia non repugnat). Con lo que quiero decir, si una cosa existe es porque puede existir y la posibilidad de ser implica la no contradicción de la esencia. Un triángulo equilátero puede existir porque su esencia está constituida por tres lados y ángulos iguales, si se altera esta esencia dejará de ser un triángulo equilátero y no podrá existir en la realidad. De manera que los "esenciales" son la entraña, el corazón mismo de la realidad (per essentialia ens possibile est). Pero la existencia no se termina de explicar por la esencia. Diría que es su condición necesaria, en cuanto a que la esencia no sea contradictoria, pero no es suficiente. Y asi se vuelve al abismo que separa la esencia de la existencia. Alguien ha definido nominalmente la existencia como el complemento de la posibilidad." (Hinc existentiam definio per complementum possibilitatis) Retorno pues, a palabras como accidente, modo, ahora "complemento de la posibilidad". Palabras que quieren cercar a la existencia sin lograrlo. En definitiva, ante la dificultad de aclarar la existencia por sí misma, habrá que buscar su razón suficiente, como el resto de los seres finitos, en otro ente distinto. La existencia como no queda excluida en mi ontología . Y para.ello me baso en todas las pruebas históricas que me llevan hacia una direccion concluyente : la existencia forma parte, como nota constitutiva, de la esencia. Las cosas existen porque la existencia ya está contenida en la esencia. El argumento ontológico siempre está presente. Y en este aspecto hay que reseñar la corrección que fue reamizada por Hume cuando el. impone a la escolástica en cuanto a su doctrina de la necesidad esencialista. En la realidad concreta no es posible deducir la existencia "a priori" de otra cosa anterior. La realidad concreta requiere una causalidad eficiente, aunque la necesidad de esa causa sea lo que Hume pone en duda. Despertado de su sueño dogmático, Kant repite a Hume en el prólogo de los Prologomena: "Es absolutamente imposible ver la razón de que, porque una cosa exista, alguna otra cosa deba existir también necesariamente, y no se ve tampoco cómo el concepto de tal razón pueda deducirse a priori.

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